Una balsa sin cubierta puede perder hasta el 25% del agua almacenada por evaporación. Instalamos cubiertas flotantes y suspendidas que eliminan esa pérdida, protegen el agua del sol y evitan la aparición de algas que obstruyen los sistemas de riego.
Disponemos de dos soluciones según la superficie de su balsa:
En Andalucía, el calor y el viento pueden evaporar cientos de miles de litros al año en una balsa mediana. Con una cubierta, esa agua se queda en la balsa y llega a sus cultivos.
Cubierta suspendida
Cubierta flotante
Antes de instalar la cubierta comprobamos el perímetro de la balsa: que los anclajes están en buen estado, que la geomembrana no presenta daños y que las pendientes de los taludes son las adecuadas. Si la balsa necesita algún ajuste previo, lo resolvemos nosotros mismos antes de empezar con la cubierta.
Instalamos una bomba de achique en la parte superior para evacuar el agua de lluvia que caiga sobre la cubierta y la introduzca directamente en la balsa. También colocamos ventosas en los puntos bajos para evitar que se formen bolsas de aire que levanten la lámina con el viento.
Una vez terminada la instalación hacemos una revisión visual completa del perímetro y comprobamos que la bomba de achique funciona correctamente. La cubierta queda operativa desde el primer día, sin periodo de rodaje ni ajustes posteriores.
Un técnico de ECTRO analizará la ubicación, los volúmenes en metros cuadrados de lámina plástica de alta tracción necesarios y entregará una valoración técnica cerrada.
Cubrimos toda Andalucía con maquinaria propia y equipo técnico local. Seleccione su provincia: