Construcción e impermeabilización de balsas con maquinaria propia para el campo almeriense. Movimiento de tierras propio, impermeabilización HDPE y durabilidad garantizada.
La agricultura almeriense vive de almacenar agua: el Poniente con sus invernaderos consume cada gota disponible, el Campo de Níjar lucha con suelos arenosos que filtran el agua subterránea, y el Almanzora alimenta almendros en bancales que solo aguantan con balsa propia. Dimensionar la balsa al cultivo y a la fuente real disponible es la decisión que separa una explotación viable de una a merced de las restricciones del trasvase.
En ECTRO construimos balsas de riego y embalses de gran capacidad para agricultores, cooperativas y comunidades de regantes en toda Almería. Nos encargamos de todo: del terreno a la balsa lista para llenar.
Nuestro servicio en Almería abarca:
Porque controlamos todo el proceso. Al no depender de subcontratas, garantizamos que la excavación se hace pensando en la impermeabilización posterior, evitando los fallos comunes que provocan fugas a los pocos años.
Visitamos tu finca en Almería para estudiar el terreno y darte un presupuesto cerrado.
Solicitar Visita Técnica
Usamos geomembranas Atarfil HD, fabricadas con polietileno de alta densidad virgen. Es el material más resistente para las balsas de Almería por su durabilidad ante la radiación solar extrema.
| Propiedad | Norma | Valor |
|---|---|---|
| Resistencia Stress Cracking | EN 14576 | ≥ 3.000 h |
| Elongación en Rotura | EN ISO 527 | ≥ 800% |
| Resistencia UV (3.000 h) | EN 12224 | ≥ 75% |
En el Poniente Almeriense el espacio suele ser limitado. Recomendamos balsas con taludes bien perfilados y compactados que aprovechen el desnivel natural de la finca. Lo ideal es usar lámina HDPE de 1.5mm o 2mm, que aguanta perfectamente el uso intensivo y el sol.
No es lo mismo trabajar en la arena del litoral que en las zonas más rocosas de Níjar o el Levante. Nosotros llevamos nuestras propias máquinas y martillos para preparar el vaso de la balsa sea cual sea el terreno, asegurando un asiento firme para que la balsa no ceda con el peso del agua.